Quienes Somos

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QUIENES SOMOS … Investigación por Rita Castro Del Valle

Monky:

Desde que vino al mundo ese muchachito siempre se destacó por romper esquemas. Siempre quiso ser astronauta para llegar al infinito y mas allá. Desde muy muy temprana edad (sus tiernos 8 añitos) entendía que para vivir siempre había que ser valiente y decidido. Así que para ganar una apuesta (un Icee® de Coca Cola® con una empanadilla de pizza) con sus compañeritos del Colegio San Vicente de Paul  fue y le levantó el hábito a una de las monjas del colegio para demostrar que estas no se afeitaban las piernas.  Nadie lo entendía, y sus padres como padres responsables, entonces decidieron llevarlo por la doctrina militar en 2 academias distintas, pero por circunstancias de la vida (la realidad es que se escondía en bolsas de basura debajo de las escaleras para ligarse las nenas) terminó en el mismo colegio en el que todo comenzó, (esta vez sin monjas) de donde graduó raspa cum laude.  En su vida amorosa, a Monky, le daba lo mismo ver una novela con la jeva, que sentarse a conversar al lado de ella, no sin antes largar una flatulencia y amarrarla del sillón hasta que estuviera seguro de que el hedor había entrado en su sistema inmunológico.  Es entonces es que su más conocida novia,  Sussie  (una muñeca inflable que llevó como date a unas Fiestas de la Calle San Sebastián, pero esto tiene una explicación) entra en su vida.  Luego de su primera decepción amorosa con un muñeco Sad Sam, este pichón de tiburón de agua dulce entendió que él no nació bien dotado de sus atributos faciales. Así que solo explotó lo que mejor tenía en su momento, como lo fueron sus envidiables y deseados “dreadlocks”, (ya estos no aplican, ahora el pobre tiene más entradas que Plaza Las Américas®) hoy en día… (ehhh a ver… que podemos decir que parezca un atributo…) sus piernas? (Y sí porque ya su buena condición física, el exceso de esa bebida dorada y fermentada, lo transformó en un fofisano más) y ah claro su gran sentido del humor. El es algo interesante y difícil de olvidar.  La cosa es que así ha ido por la vida, como un incansable trotamundos, el tipo ha tenido más de 100 trabajos, es fanático de la comedia, la tecnología, fanáticos de las películas de muñequitos, orina sentado luego de la vasectomía, todas las mañanas les envía una foto a sus amistades mientras hace sus menesteres en el inodoro, es un ferviente amante de la playa, tecato de los dulces de menta. Siempre tiene algo que decir, no le gusta seguir instrucciones, para él no existen los libretos, no cree en los hipócritas y le gusta jaltarse de cerveza, un tipo buen amigo y que no se calla. Como bien lo describe su nombre, Monky, dale un tema que el siempre se va a ir por las ramas.

Danny:

Ok, Daniel Diaz (Danny, el bello), no pongamos el apellido de la madre, porque esa señora debe de ser muy decente como para traerla a colación. Este muchachote, con cara de bonachón y sonrisa de “Yo no fui” es el típico troll cibernético que no todos comprenden y que maneja el arte del sarcasmo en un 100%.  Pero indaguemos un poco con la historia de el Sr. Diaz.  Su  niñez transcurrió dentro del trauma de ser el hermano del medio, único varón y 3 colegios cristianos. Suficiente como para comprender porque el nene lleva el paso por dentro.  Pero ese paso fino se pierde al momento en que se da (como buen mamalón en baja) dos mojitos de fresa.  Es aquí cuando la bestia empieza a pasear, y es entonces en que prefiere pedir perdón a pedir permiso. Ahora devuelta a su historia.  El nene siempre fue un buen estudiante, nunca tuvo un demérito, nunca llegó tarde a clase, nunca llamaron a sus padres. Era el orgullo de mami y papi. (Al menos eso dicen sus padres)  En nuestra investigación descubrimos que el nene siempre andaba con un espejito en los zapatos, de joven adulto era fanático de las Fiestas Romanas en Flamingo.  No podemos describirlo como un macharrán, porque el pobre tiene 2 defectos: 1. Es más blanco que una luz fluorescente y, 2. Su mayor defecto está en sus cuerdas vocales, que lo hacen ver bien hasta que habla. Trató por años con teses de huevo de toro y ni eso le ayudó. El siempre tuvo presente su desventaja, así que se hacía el más pana de las nenas, y con su labia monga y su voz de Pepín Galarza, se las pasó a todas por el “nugget” mientras sus panas hablaban de carros.  Al otro día, en el colegio, las saludaba como si nada y les daba un besito en la mejilla con una sonrisa de oreja a oreja, le daba la mano a su pana y allí no pasó nada, y nunca se levantaron sospechas. (Todavía sigue siendo pana de ellos) Normalmente se ve como una persona seria, tímido (cualquier cosa le saca el rojo en sus mejillas casi translúcidas, es extremadamente humilde. Emprendedor (ha tenido como 100 negocios propios, y todos han fracasado), calculador (digámosle así, por no decir maceta) e impulsivo (no lo dejen beber que lo perdemos) en fin alguien que dice que va a meter mano y lo hace. Fanático de la política puertorriqueña y los deportes (venga solo tratamos de hacerlo ver como un tipo normal). Disfruta utilizar un poco su humor negro o sarcasmo. No tiene la vasectomía así que anda cargado (es casado, osea que es como si la tuviera). Ama ayudar a la gente en especial a Monky que definitivamente necesita ayuda. (ambos necesitan ayuda)